El juicio donde el General de División Fernando Mora Moret acusó de denuncia falsa a la Brigada María Serrano acabó con el alegato de ésta y quedo visto para sentencia, sentencia ya firme que absuelve a maría Serrano al no existir delito alguno.
Las palabras de María Serrano no dejan indiferente a persona alguna. La defensa de la verdad, la defensa del cumplimiento de su obligación como guardia civil, la defensa de los valores proporcionados por su madre y el saber que lo justo debe prevalecer siempre y, sobre todo, en las «personas que son garantes de la legalidad», quedó plasmada en el emocionante alegato que María Serrano realizó al final de su juicio.
Sí que me gustaría decir algo teniendo la oportunidad, empezando por Ilustrísimo Tribunal y Ministerio Fiscal, mi Coronel Presidente, mi Teniente Coronel y Comandante Vocales, mi Teniente Coronel representante del Ministerio Fiscal y mi Capitán Secretaria Relator.
Discúlpenme que lo lea, pero lo he preparado hace escasos, en casos, escasos momentos y la verdad que no tengo ahora mismo la certeza de que se me quede todo grabado en la mente.
Decir que hoy deseo cerrar por fin un capítulo muy triste en mi vida. He recorrido un largo camino.
Deseo cerrar por fin un capítulo muy triste en mi vida. He recorrido un largo camino lleno de mucho sufrimiento y mucha injusticia.
He dado toda mi vida a la Guardia Civil desde que entré con 18 años. Mi familia es Guardia Civil. Mi hermano, Antonio Serrano, es Subteniente de la Guardia Civil y piloto de helicóptero. Pasará estas navidades lejos de sus hijas y de su familia por estar prestando servicios en África, concretamente, en Mauritania. Mi madre, Julia Velázquez, nos ha educado demasiado bien para ser personas honradas y honestas.
Pido a este Tribunal Militar que me absuelva por completo de toda acusación. Jamás he dicho nada falso. Nunca.
Los hechos que le he imputado al hoy General han sido desde que él asumió el mando de la comandancia. Y, por supuesto, que siempre pediré que deberían de haber adoptado medidas cautelares contra un Cabo Primero imputado judicialmente por mis investigaciones y por las de mis compañeros Javier Navarro, que lo pusimos en conocimiento de nuestro mando porque estamos en una jerarquía.
Y cuando ayer decía al General: “Eso no es verdad. Yo no tengo por qué detenerlo. Lo detendré bajo unos criterios que están muy tasados”. Yo cumplí con mi deber y con mi obligación, que era ponerlo en conocimiento de mis mandos, investigarlo, instruir un informe y elevarlo. Ese era mi cometido, que creo que me he, hasta, extralimitado, poniendo en peligro, incluso, a un subordinado de este investigado, que era un Guardia Civil, y el investigado era un Cabo Primero.
Por supuesto, que tendrían que haber tomado medidas cautelares. Un imputado judicialmente por presuntos delitos cometidos con ocasión del servicio, contra el decoro de la Guardia Civil, por supuesto que deberían haber tomado medidas cautelares. Y ninguno lo hizo. Al contrario, me decían que yo tenía que parar de sacar mierda y que mirara para otro lado. Y mi insistencia será siempre hasta el final porque no tengo de qué arrepentirme.
Sin embargo, no es de recibo y no se entiende para nada que mis propios mandos, mi Teniente, que hoy es Comandante, que ayer estuvo de testigo, el Teniente Coronel que hoy es Coronel y el Coronel que hoy es General de División, ellos han perdido la confianza en mí. Fue el primer expediente que me abrieron: pérdida de confianza, confianza.
¿No les parece raro que pierdan la confianza en mí y no la pierdan en un Cabo Primero imputado judicialmente por tantos delitos? Es muy raro, ¿no?, que pierdan la confianza en mí y me echen de mi destino, ¿verdad? ¡Pues eso me ha sucedido a mí!
Pertenezco a la Guardia Civil, una institución que persigue la corrupción. La propia Guardia Civil me ha enseñado a ser garante de la legalidad, defender las leyes y luchar contra la corrupción, ¡venga de quién venga! ¡Y ostente el empleo y el cargo que ostente! Eso a mí me es indiferente.
Si bien debo decir que hay muchas cosas que se deben mejorar cuando la corrupción se da dentro.
Por supuesto, permítanme, por favor, que haga mención a mi compañero y amigo fallecido el año pasado. Justo un mes después de exponer en mi Revelación Pública, me refiero a Javier Navarro, un Guardia Civil ejemplar, toda mi gratitud a él por su lucha junto a mí en este largo camino.
Resaltar que, gracias a Dios, ayer mismo, y tal y como ha expuesto mi letrado, soy por fin considerada, oficialmente, una persona Informante Protegida por la Autoridad Independiente creada por la Ley de Protección al Denunciante de Corrupción.
Deseo que todas mis batallas sirvan para que todos los ciudadanos, en general, y los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en particular, estemos realmente amparados y protegidos. Y, así, no dudemos en denunciar la corrupción sin ningún miedo a represalia.
Gracias Ilustrísimo Tribunal. Confío plenamente en que su decisión final será mi plena absolución. El Honor sí es mi principal divisa. ¡Viva la Guardia Civil!
María Serrano comunicó hace unos días la sentencia firme que declara, por unanimidad del Tribunal, su absolución al no existir delito alguno. Al final del vídeo también comunica que ya ha sido reconocida como Denunciante de Corrupción por la Autoridad Independiente según la Ley 2/2023.
La Brigada María Serrano expuso todos los detalles del caso en su Revelación Pública, figura jurídica contemplada en la Ley 2/2023 de Protección a Alertadores de Corrupción.
Revelación pública de María Serrano, brigada de la Guardia Civil | Seprona Sevilla
El Tribunal Penal Militar de Madrid ha absuelto a la brigada de la Guardia Civil María Serrano del delito de denuncia falsa que le acusó el General de División Fernando Mora Moret.
Tras la salida del General de División José Antonio Berrocal por motivos de edad, el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, designó anticipadamente este cargo al General Fernando Mora Moret.
En un acto realizado en Sevilla, María Serrano, la brigada de la Guardia Civil, junto a su abogado, Jesús Díaz realizó la que ya es la primera revelación pública conforme a la «Ley 2/2023 de 20 de febrero, reguladora de la protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción».
Tras conocerse las palabras de Antonio Soto, alcalde pedáneo de El Raal, sobre Dani, voluntario de Protección Civil Alquerías, las reacciones no se han hecho esperar.
Con el «alma rota» la Brigada de la Guardia Civil, María Serrano, realiza un comunicado que jamás habría pensado que llegaría a hacer: el fallecimiento de su compañero en las investigaciones de corrupción en el Seprona de Sevilla, el guardia civil Javier Navarro.
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